mayo 20, 2022

Moli dels Brotons

La piedra tosca, es una roca caliza muy porosa, una variedad de limo, formada por la precipitación de carbonatos, en numerosas ocasiones sobre vegetales vivos.
Son edificios tobáceos activos, en crecimiento, formaciones rocosas, que se aprovechan de que las aguas de lluvia están poco mineralizadas y contienen muy baja cantidad de dióxido de carbono (CO2). Al cruzar el suelo esas aguas se cargan del CO2 producido por la actividad biológica de los vegetales y bacterias, pudiendo disolver rocas calcáreas. Así, el agua muy cargada en CO2 puede disolver las rocas calcáreas del acuífero durante su trayecto subterráneo.
Los pequeños cristales se depositan en forma de una corteza calcárea sobre los vegetales presentes en la fuente, manantial o río. Son principalmente los musgos, tallos o cualquier otro vegetal que sirven de apoyo. La superposición de esas capas sucesivas forma la roca llamada toba.
Cuando el apoyo vegetal muere y desaparece, deja el sitio que antes ocupaba vacío y queda sobre la roca el negativo de ese vegetal que es el responsable de la porosidad de aspecto cavernoso de la toba.
¿Por qué explicamos esto?
Para entender el nombre de esta zona en la que se emplea este nombre con mucha frecuencia, de hecho en una de sus fuentes se puede disfrutar de estas creaciones a tamaño gigante.
Esta ruta es exactamente la que propone Tetititu, vi las fotos y como siempre la realidad, supera a lo que nos podamos imaginar.
Entre bosques seguimos a media altura los meandros que ha ido formando la riera de Marfà. El caudal que habitualmente lleva ha permitido la existencia de tres molinos en una distancia de unos cinco kilómetros: la Fàbrega, ahora restaurante; la Tosca, de la que sólo vemos las paredes derruidas y la ermita cercana, y el de Brotons, en una poza espectacular, el resto es una seri una serie de gorgs, balsas, acantilados, Balmas gigantescas, construcciones tobáceas y todo por unos senderos de ensueño, de modo que es una ruta que si vives en Catalunya sería delito no hacerla.
Recorrido
El municipio de Moià está situado en el centro de la comarca de reciente creación (2015) del Moianès.
Aparcamos con permiso en el restaurante Can Remoli, antiguo Molí de la Fàbrega, ya de salida nos encontramos un Pou de Glaç, perteneciente a La Fábrega, en la ida se transita cerca del cauce, hasta las ruïnes del Mas Saiolic, luego descendemos por un estrecho sendero al lado de una valla electrificada hasta el Salt de Brotons, ahí cuesta un poco seguir el track, para llegar al Moli de Brotons, hay que saltar un cable electrificado, pero solo por ver esa Balma gigante de casi 20 metros vale la pena, está construido utilizando parte de las paredes de la cueva natural, con lo que da un toque mágico, entre los dos gorgs y los remansos verdosos del torrent, mas adelante nos encontramos las ruïnas del Molí de Brotons, la antigua Font del Molí de Brotons, de la cual bebí imprudentemente un buen trago (está muy fresquita), la Font Nova en un paraje con varias rocas monumentales, troncos suspendidos y una pared con construcciones Toscas (toba calcárea, travertino), Salt d'aigua de la Tosca, Ermita Mare de Déu de la Tosca, ruïnas del Molí de Marfà, Gorg Estrecho, un lugar bucólico que me encantó, por la forma redondeada del cauce en las rocas, a destacar el camino por el borde del abismo la bajada al cauce por la escala dels Gats.


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mayo 06, 2022

Cova Can Sadurní

Manel Edo, un arqueólogo barcelonés que acabó la carrera en 1977 y un colega que impartía clases en un colegio de Gavà le explicó que sus alumnos le mostraban trozos de cerámica prehistórica que habían sido hallados en las inmediaciones. Ciudadanos de Gavà y Begues, una población situada a unos 30 kilómetros de Barcelona, conservaban en sus casas estos fragmentos de tiempos inmemoriales. Edo fue tirando del hilo y así llegó a la cueva de Can Sadurní, un asentamiento milenario situado en un altiplano del macizo del Garraf. 

Las paredes del interior de la cueva estaban pintadas de blanco porque según sus propietarios, la familia Vendrell, favorecía el cultivo de champiñones. En cambio, los grafitos en las paredes procedían de los excursionistas que habían pernoctado en la cueva. Edo y su equipo arqueológico, de la Universitat de Barcelona, cerraron la caverna al público y emprendieron unas excavaciones arqueológicas sistemáticas. 

El Encantat de Begues


En los últimos 35 años han sacado a la luz algunos de los hallazgos prehistóricos más notables de toda la cuenca mediterránea y también de Europa: 

Los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad. 

La estatuilla de cerámica más antigua de España, de unos 6.500 años de antigüedad, conocida como el Encantat de Begues.

En verano de 2012, durante las excavaciones que del Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología de Garraf-Ordal (CIPAG), se descubrió una figurita de cerámica de 6.500 años de antigüedad que corresponde a la fase de ocupación de los inicios del neolítico medio postcardial.

El fragmento que se conserva, de unos 8 centímetros de altura, llamado el Encantat de Begues, representa una figura que simboliza un ídolo con una fuerte carga espiritual.


Cuatro esqueletos humanos de unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica, entre otras tantas cosas. 

Estratigrafías más completas de empleo antrópico de Catalunya, contiene 31 capas estratigráficas que corresponden a 28 episodios históricos diferentes, desde el Epipaleolítico, alrededor del 10000 a.C., que se caracteriza por la existencia de comunidades de cazadores y recolectores, hasta restos del siglo XIX. 

Constituye, por tanto, una prueba inequívoca del paso de la especie humana por el valle de Begues durante los últimos 12.000 años, explica Manel Edo a Historia National Geographic. Dieciocho de estas capas corresponden al Neolítico (5500-3000 a.C.), por lo que se trata de uno de los yacimientos más completos de este período en el Arco Mediterráneo Occidental, esto es, desde el sur de la península Ibérica hasta la península Itálica. Y todavía queda mucho por descubrir, pues sólo se ha excavado poco más del 5% de la cueva, añade.

De su importancia histórica da fe el nombre del Mas Sadurní de l'Espluga (cueva), antes Mas de l'Espluga, pero pasó al olvido cuando en 1851 fue tapiada por los carabineros. Redescubierta por la familia Sadurní, se ha convertido en uno de los yacimientos prehistóricos más interesantes de Cataluña por el registro continuado y abundante que contiene.

Los restos documentados en la cueva indican la preferencia del cultivo de cebada sobre el trigo, y la cría de cabras sobre la de ovejas y bueyes. En los niveles neolíticos de 3.800-3.500 a. C. se han analizado residuos procedentes del interior de unos vasos cerámicos que contenían restos de fermentación de cerveza de las más antiguas de Europa.

En el período del bronce antiguo, medio y final (1.200-900 a. C.) se mantiene la tendencia a realizar los entierros en cuevas como las de Can Sadurní y otras del plan de Begues. En aquella época la mayoría de asentamientos estaban al aire libre dentro de cabañas y son difíciles de identificar.

Visitas 

El Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología del Garraf - Ordal (CIPAG), en colaboración con el Ayuntamiento de Begues, ofrece la posibilidad de visitar la cueva de forma guiada, y profundizar así en el conocimiento de este yacimiento de referencia.

Visitas : 11:00, 1r domingo y el 3r sábado de cada mes, 5€, aparcamiento Masia Can Sadurní.

covacansadurni@gmail.com 


 





Vista aérea

Espacio cedido por la familia Vendrell -cuya masía está situada en el extremo inferior izquierdo- 

Para la instalación del futuro parque prehistórico en Begues (Barcelona).



Ayuntamiento de Begues y el Centre d’Estudis Beguetans, consideran que ha llegado el momento de crear un parque arqueológico en Can Sadurní, que se denominará Parc Prehistòric del Massís de Garraf-Ordal. El principal objetivo del proyecto consiste en la convivencia entre la investigación arqueológica y la puesta en valor del yacimiento y de sus hallazgos, subraya Edo. El parque arqueológico recibirá visitas mientras los arqueólogos trabajan in situ en el yacimiento o en el laboratorio de investigación. La familia Vendrell ya ha cedido al Ayuntamiento de Begues un total de 2,12 hectáreas de terreno que circundan el yacimiento. En este espacio alrededor de la cueva y su terraza se instalará un centro de interpretación, que explicará la historia del yacimiento y mostrará los resultados de las excavaciones arqueológicas, y se reconstruirá un poblado neolítico de tipo danubiano, en cuyas cabañas se organizarán talleres de fabricación de cerámica, de talla lítica, de uso del fuego e incluso de elaboración de cerveza. Los chavales de las escuelas y los voluntarios de los campos de trabajo internacionales cada año ayudarán a construir las cabañas neolíticas y así aprenderán a estimar la cueva y su entorno, asegura Edo. Por otro lado, se podrán realizar visitas guiadas a través del móvil y mediante códigos QR por los diferentes itinerarios que configurarán el parque.







Entrada

La entrada actual de la cueva es totalmente artificial. El arco natural de entrada tiene unos 12 metros de amplitud. 
















Interior 

de la cueva de Can Sadurní, de unos 190 m2, que a lo largo de la historia ha servido de refugio, para encerrar el ganado, para plantar champiñones o para extraer el salitre de sus paredes. 






Adorno de variscita 

hallado en la cueva 








Fragmento jarra

Perteneciente a una jarra de cerámica, en su interior  fueron hallados los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad.






Corte estratigráfico del sector noreste de la sala


El Ecantat de Begues

La estatuilla de cerámica más antigua de la península Ibérica, de unos 6.500 años de antigüedad.







Esqueletos humanos 

De unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica




Eclipse total

La Morella en Garraf