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mayo 06, 2022

Cova Can Sadurní

Manel Edo, un arqueólogo barcelonés que acabó la carrera en 1977 y un colega que impartía clases en un colegio de Gavà le explicó que sus alumnos le mostraban trozos de cerámica prehistórica que habían sido hallados en las inmediaciones. Ciudadanos de Gavà y Begues, una población situada a unos 30 kilómetros de Barcelona, conservaban en sus casas estos fragmentos de tiempos inmemoriales. Edo fue tirando del hilo y así llegó a la cueva de Can Sadurní, un asentamiento milenario situado en un altiplano del macizo del Garraf. 

Las paredes del interior de la cueva estaban pintadas de blanco porque según sus propietarios, la familia Vendrell, favorecía el cultivo de champiñones. En cambio, los grafitos en las paredes procedían de los excursionistas que habían pernoctado en la cueva. Edo y su equipo arqueológico, de la Universitat de Barcelona, cerraron la caverna al público y emprendieron unas excavaciones arqueológicas sistemáticas. 

El Encantat de Begues


En los últimos 35 años han sacado a la luz algunos de los hallazgos prehistóricos más notables de toda la cuenca mediterránea y también de Europa: 

Los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad. 

La estatuilla de cerámica más antigua de España, de unos 6.500 años de antigüedad, conocida como el Encantat de Begues.

En verano de 2012, durante las excavaciones que del Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología de Garraf-Ordal (CIPAG), se descubrió una figurita de cerámica de 6.500 años de antigüedad que corresponde a la fase de ocupación de los inicios del neolítico medio postcardial.

El fragmento que se conserva, de unos 8 centímetros de altura, llamado el Encantat de Begues, representa una figura que simboliza un ídolo con una fuerte carga espiritual.


Cuatro esqueletos humanos de unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica, entre otras tantas cosas. 

Estratigrafías más completas de empleo antrópico de Catalunya, contiene 31 capas estratigráficas que corresponden a 28 episodios históricos diferentes, desde el Epipaleolítico, alrededor del 10000 a.C., que se caracteriza por la existencia de comunidades de cazadores y recolectores, hasta restos del siglo XIX. 

Constituye, por tanto, una prueba inequívoca del paso de la especie humana por el valle de Begues durante los últimos 12.000 años, explica Manel Edo a Historia National Geographic. Dieciocho de estas capas corresponden al Neolítico (5500-3000 a.C.), por lo que se trata de uno de los yacimientos más completos de este período en el Arco Mediterráneo Occidental, esto es, desde el sur de la península Ibérica hasta la península Itálica. Y todavía queda mucho por descubrir, pues sólo se ha excavado poco más del 5% de la cueva, añade.

De su importancia histórica da fe el nombre del Mas Sadurní de l'Espluga (cueva), antes Mas de l'Espluga, pero pasó al olvido cuando en 1851 fue tapiada por los carabineros. Redescubierta por la familia Sadurní, se ha convertido en uno de los yacimientos prehistóricos más interesantes de Cataluña por el registro continuado y abundante que contiene.

Los restos documentados en la cueva indican la preferencia del cultivo de cebada sobre el trigo, y la cría de cabras sobre la de ovejas y bueyes. En los niveles neolíticos de 3.800-3.500 a. C. se han analizado residuos procedentes del interior de unos vasos cerámicos que contenían restos de fermentación de cerveza de las más antiguas de Europa.

En el período del bronce antiguo, medio y final (1.200-900 a. C.) se mantiene la tendencia a realizar los entierros en cuevas como las de Can Sadurní y otras del plan de Begues. En aquella época la mayoría de asentamientos estaban al aire libre dentro de cabañas y son difíciles de identificar.

Visitas 

El Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología del Garraf - Ordal (CIPAG), en colaboración con el Ayuntamiento de Begues, ofrece la posibilidad de visitar la cueva de forma guiada, y profundizar así en el conocimiento de este yacimiento de referencia.

Visitas : 11:00, 1r domingo y el 3r sábado de cada mes, 5€, aparcamiento Masia Can Sadurní.

covacansadurni@gmail.com 


 





Vista aérea

Espacio cedido por la familia Vendrell -cuya masía está situada en el extremo inferior izquierdo- 

Para la instalación del futuro parque prehistórico en Begues (Barcelona).



Ayuntamiento de Begues y el Centre d’Estudis Beguetans, consideran que ha llegado el momento de crear un parque arqueológico en Can Sadurní, que se denominará Parc Prehistòric del Massís de Garraf-Ordal. El principal objetivo del proyecto consiste en la convivencia entre la investigación arqueológica y la puesta en valor del yacimiento y de sus hallazgos, subraya Edo. El parque arqueológico recibirá visitas mientras los arqueólogos trabajan in situ en el yacimiento o en el laboratorio de investigación. La familia Vendrell ya ha cedido al Ayuntamiento de Begues un total de 2,12 hectáreas de terreno que circundan el yacimiento. En este espacio alrededor de la cueva y su terraza se instalará un centro de interpretación, que explicará la historia del yacimiento y mostrará los resultados de las excavaciones arqueológicas, y se reconstruirá un poblado neolítico de tipo danubiano, en cuyas cabañas se organizarán talleres de fabricación de cerámica, de talla lítica, de uso del fuego e incluso de elaboración de cerveza. Los chavales de las escuelas y los voluntarios de los campos de trabajo internacionales cada año ayudarán a construir las cabañas neolíticas y así aprenderán a estimar la cueva y su entorno, asegura Edo. Por otro lado, se podrán realizar visitas guiadas a través del móvil y mediante códigos QR por los diferentes itinerarios que configurarán el parque.







Entrada

La entrada actual de la cueva es totalmente artificial. El arco natural de entrada tiene unos 12 metros de amplitud. 
















Interior 

de la cueva de Can Sadurní, de unos 190 m2, que a lo largo de la historia ha servido de refugio, para encerrar el ganado, para plantar champiñones o para extraer el salitre de sus paredes. 






Adorno de variscita 

hallado en la cueva 








Fragmento jarra

Perteneciente a una jarra de cerámica, en su interior  fueron hallados los restos de cerveza más antiguos del continente, de unos 6.300 años de antigüedad.






Corte estratigráfico del sector noreste de la sala

. 


El Ecantat de Begues

La estatuilla de cerámica más antigua de la península Ibérica, de unos 6.500 años de antigüedad.







Esqueletos humanos 

De unos 6.400 años de antigüedad, inhumados según un modelo funerario desconocido hasta ahora en la península Ibérica




octubre 12, 2021

Cueva La Falconera

 

Cueva de la Falconera en Penya Segat

Una cueva misteriosa al nivel del mar a la que sólo podremos acceder por mar siguiendo el pie de un acantilado, un río subterráneo, una antigua leyenda de dragones, sirenas y tesoros, un paraje natural, un sitio histórico y un terrible desastre ecológico.




Hace ya bastante tiempo, navegando en un pequeño bote de vela por las costas del Garraf decidimos darnos un baño. Nos tiramos al mar enfrente del acantilado de La Falconera, una zona increíble por lo agreste de su naturaleza, un terreno pedregoso, desnivelado y riscoso, donde sólo crecen algarrobos, palmitos y matorrales. Es realmente un lugar salvaje, lleno de paz, el mar, las aves marinas… Sin darme cuenta tragué en poco de agua, llevándome la gran sorpresa de que el agua era dulce como la de un manantial. Miramos hacia el acantilado y vimos una cueva al nivel del agua. Al borde del acantilado podíamos hacer pie y entramos en la cueva. Era una pequeña sala llena de algas resbaladizas y malolientes. A mano izquierda había una salida con una escalera tallada en la roca que subía hacia el acantilado.



Este lugar me interesó y decidí preguntar a los pescadores de la zona. En la población de Garraf conocí a Josep, un anciano que había dedicado toda su vida a pescar. De carácter callado pero amable se sorprendió de que me interesase por aquella cueva y me contó el siguiente relato:

"Fa molts, moltíssims anys, tants que ningú sabria dir quants, dins de la cova de la Falconera hi havia un gran tresor. Aquest tresor estava guardat per una hermosísima sirena i un drac ferotge. Un dia un pescador de Vilanova va veure a la sirena rentant-se el cabell mentre cantava una cançó sobre el mar. El pescador va caure tan profondament enamorat que, sense tenir en compte el perill de desafiar al drac va confesar els seus sentiments a la sirena, que al veure la noblessa dels sentiments del noi li va correspondre. Però el drac, rabiós de gels, li va donar al pescador un brebatge verinós. Per sort, el jove va intuir les intencions del drac i va llençar el verí al mar. Des de aleshores l'aigua de la cova surgeix dolça tots els dies de l'any, excepte la nit de Sant Joan, en record de l'amor que va unir a la sirena i el pescador." (Folklore del Penedès - Pere Sadurní i Vallés).


El macizo del Garraf, al ser de piedra caliza (un sistema kárstico) se podría comparar a un queso emmental, ya que está lleno de simas, cuevas y galerías subterráneas. Entre ellas destaca la Cueva de la Falconera, donde desemboca el río más caudaloso, maravilloso y secreto de la comarca del Garraf. Este río es muy especial ya que no discurre por los valles y vaguadas sino que lo hace por profundas cuevas e inaccesibles túneles por las entrañas de la tierra. Se llama Falconera porque la cueva donde desemboca está al pie de un altísimo acantilado que tiene ese nombre (el Penya-segat de La Falconera). En su curso por el interior del macizo este río se alimenta del torrente de La Falconera, que discurre por la superficie a 280 metros de altura y por las bocas de las simas que absorben el agua de la lluvia, pero tanto el origen del río como la fuente que provee su gran caudal son desconocidos. Es posible que el río Falconera sea el mayor río subterráneo de Europa. Hay topografiados unos 600 metros, alcanza los 81 metros bajo el nivel del mar (nivel del Triásico) y su caudal medio es de 500 litros/segundo, con mínimos estivales de 200 y máximos en caso de avenidas de 10.000. La topografía del río fue llevada a cabo por espeleólogos submarinos. Como curiosidad estos espeleólogos entronizaron una imagen de la Mare de Deu de Montserrat a 12 metros de profundidad.

 

Parece ser que la importancia de esta corriente de agua subterránea es tal que antiguamente los pescadores del Garraf proveían de agua dulce al pueblo recogiendo el agua en esta sima. En el año 1889 el conde Eusebio Güell, dueño de una extensa finca que contenía la Falconera, estudió la posibilidad de reconducir este caudal a Barcelona para abastecer de agua a la ciudad. A tal fin realizó una serie de túneles y pozos pero desistió ante el problema de que el gran caudal de agua se hallaba a demasiada profundidad. Como dato adicional, hay que comentar que en la finca Gaudí (amigo personal de Güell) construyó un hermoso edificio de bodegas actualmente reconvertido en restaurante (se permiten visitas).

El agua siempre había sido cristalina y buenísima pero por desgracia hoy en día está contaminada por los residuos de un gigantesco vertedero cercano. Como tantas otras veces la mano del hombre ha destruido un paraje natural de un modo probablemente irreversible. El vertedero del Garraf se inauguró en 1974 para almacenar los residuos del área metropolitana de Barcelona. Fue clausurado en enero del 2007 tras acumular 25 millones de toneladas de residuos urbanos, que ocupan 64 hectáreas y llegan a tener 100 metros de profundidad. Por desgracia cuando se inauguró el vertedero no se impermeabilizó el suelo, por lo que los residuos líquidos se han ido filtrando a través del sistema kárstico contaminando las corrientes de agua subterránea y las grutas que atraviesa, entre ellas La Falconera.

Cuando descubrí esta cueva, hace ya muchos años, todavía era un sitio encantador. Por desgracia cuando fui a revisarla para poner en ella un tesoro la encontré tan contaminada que incluso era desagradable, por lo que estuve a punto de abandonar la idea de esconder un tesoro en ese lugar. Sin embargo, al final decidí mantenerlo por tres motivos:
  • El trayecto desde la playa es muy interesante, divertido y emocionante.
  • La cueva sigue teniendo interés histórico con unas antiguas escaleras talladas en la roca que llevan a un pequeño mirador sobre el mar desde donde se puede descansar, tomar el sol, comer un bocadillo, etc.
  • Es un claro ejemplo de desastre ecológico que vale la pena conocer y que sería bueno que no se volviera a repetir.
Hay diversas formas de llegar a la cueva:
  • Escalando: No tengo ni idea de escalada, así que los que quieran llegar por esa vía deberán informarse por su cuenta. Podéis encontrar más información aquí.
  • Sendero: Los pescadores de la zona utilizan un sendero estrecho que va sobre el acantilado y cruza la vía del tren. Parece no apto para personas con vértigo ya que es estrecho y empinado. Además los trenes cruzan a gran velocidad por lo que se desaconseja tomar esta ruta.
  • Embarcación: Una buena opción es el uso de una embarcación tipo kayak, barco de vela ligera, zodiac, moto de agua... Hay una empresa de alquiler de kayaks y todo el material necesario en Vilanova i la Geltrú (www.nootka-kayak.com) que incluso ofrecen excursiones guiadas por la zona.
  • Nadando: Es la opción recomendada, quizá no tan cómoda como ir en embarcación pero también requiere menos preparativos. Si se va en grupo también es posible combinar que algunos vayan nadando y otros en una embarcación de apoyo.
La ruta a seguir si se va nadando empieza desde una playa de piedra cercana al puerto de Garraf. En caso de llevar una embarcación puede salirse del puerto de Garraf o desde la playa para evitar tener que arrastrar la misma. Una vez en el agua se trata simplemente de ir siguiendo el acantilado en dirección Sitges. La distancia a recorrer es inferior a 400 metros. La cobertura GPS es pésima o inexistente debido al acantilado. Al llegar a la cueva en la misma entrada hay que subir por unas escaleras talladas en la roca a mano izquierda, no hay que entrar apenas en la cueva. Las fotos siguientes muestran el recorrido completo desde la playa de Garraf y el detalle de la entrada de la cueva. El agujero que se ve a media altura en la pared del barranco lleva al túnel por donde pasa el tren:

Precauciones a tener en cuenta:
  • Es imperativo ir un mínimo de dos personas.
  • Escoger un día con buen tiempo y mar muy calmada.
  • El uso de traje de neopreno es muy recomendable por tres motivos: aisla del frío, ayuda a flotar, con lo cual también te cansas menos, y es una protección contra posibles roces con rocas (se puede alquilar en tiendas de submarinismo sin necesidad de tener titulación).
  • Asimismo si se va nadando es prácticamente imprescindible usar gafas con snorkel (tubo para respirar) y aletas. Con este equipo nadar 350 metros con buen tiempo no es una distancia excesiva.
  • Es conveniente llevar botines de neopreno o en su defecto algún tipo de calzado para poder caminar por la cueva. Cuidado al pisar algas ya que son muy resbaladizas.
  • Si se va nadando con aletas el tiempo aproximado para llegar es de unos 20 a 30 minutos. La cueva es claramente visible, no hay pérdida.
  • Se puede llevar una cámara sumergible, y no está de más llevar algo de comida y bebida en una bolsa hermética.
  • La dificultad del terreno es orientativa. Cualquier persona que vaya a la piscina regularmente y escoja un día de mar tranquilo en verano no tendrá ninguna dificultad en hacer el recorrido. Por otro lado, una persona que no sea buen nadador y que intente hacer el recorrido con mal tiempo podría tener problemas. De todos modos siguiendo los consejos anteriores y aplicando el sentido común llegar a la zona del tesoro está al alcance de cualquier persona con un mínimo de forma física.

abril 06, 2021

Jafra, Forats d'en Bori, Cueva Negra

En esta ruta a través del sendero GR 92.4 nos vamos a adentrar en la riera de Jafre y sus paredes blancas con vetas negras, fenómenos kársticos, que nos revelan un interior hueco de extrañas formas, balmas y simas, que aún producen mas inquietud en estos bosques de pino blanco. Una ruta histórica y geológica a través del parque natural de Garraf, para disfrutar navegando entre los restos de los antiguos dominios de Jafra (Jafre), del que solo queda un pueblo abandonado por la ruina que provocó la plaga de la Filoxera, masías y caserones antiguos abandonados, invadidos por la vegetación, con sus leyendas negras, 

          


















Jafra 




















como si aún fuera poco todo un pueblo abandonado en misteriosas circunstancias: Cuentan que una familia rica austriaca que se mudó a una masía en Jafra tuvo tres hijos con problemas de salud a quienes recluyeron en casa. Padre y madre tienen una cuarta hija, la madre muere en el parto, ocurren cosas extrañas, mueren los hijos uno a uno, la cuarta hija huye (de su padre, dice la leyenda) y cae a un pozo. A partir de ahí, todo son habladurías: que si la hija se aparece en algunas curvas de la zona de Garraf, que si quien se cayó en un pozo fue el hijo (real) de una baronesa, que si se escuchan los lamentos de una niña, que si psicofonías, que si espiritismos, que si celebraciones de misas negras. Incluso que se programan concentraciones orientadas a discernir avistamientos de ovnis. Jafra parece ser, a tenor de lo comentado en el párrafo anterior, posee una suerte de elemento aglutinador de todas las leyendas negras posibles: Ovnis, mujeres en curvas, psicofonías, misas negras. Dicen, incluso, que hace unos años profanaron el cementerio, sacaron todos los huesos y los esparcieron por todo el pueblo. Jafra está deshabitada desde los años 60. Es normal, que en 61 años la maleza haya cubierto un pueblo del que (y cada vez más) casi solo quedan piedras amontonadas, es lo que podemos encontrar entre las costas y las abruptas montañas, la panorámica es espectacular con el mar muy al fondo, rodeados por colinas y protegidos por el Margalló, Carrizo, Ginesta y matorrales de todo tipo entre pequeños bosques de pino blanco. 

Recorrido Se llega en coche hasta la calle que da a Palau Novella, pues aunque el mismo Parking está repleto, se puede aparcar bastante bien por los alrededores, tomamos la pista de Sitges, perfectamente indicada, una visita completa al pueblo abandonado de Jafra, en el que se pueden ver hasta sus calles, comidas por la maleza y algún árbol, se puede entrar aprovechando algún resquicio en el vallado, sobre todo hay que tener cuidado pues algunas zonas están muy deterioradas, la Iglesia está cerrada, pero se puede ver su interior desde fuera. Una vez visitado Jafra, se sigue la pista anterior, hasta encontrarnos con un cruce, hay que seguir el de la derecha en dirección a 'La Fassina' perfectamente indicada, esta antigua masía, antes se dedicaba a la destilería, ahora perfectamente rehabilitada se dedica a tareas de turismo, elaboración de mermeladas, licores y ahí en un chiringuito de madera, bajo un palomar, donde conviven palomas, gansos, patos y las gallinas que se han encargado de poner los huevos para nuestra deliciosa tortilla, seguiremos recto la pista hasta encontrarnos en un múltiple cruce, que nos indica la ruta a seguir, marcada en un poste también en el siguiente cruce, con varias bifurcaciones, hasta descubrir al final de la misma, Cova Negra, pasando por Forats d'en Bori, una vez llegados allí en la bifurcación tomaremos la ruta de Jafra. Para las subida al interior dels forats d'en Bori tienen una cierta dificultad, hay que grimpar un poco, excepto la Cova Negra, pero también si no queremos riesgos se pueden ver desde fuera, el paseo es muy agradable, a la vuelta visitaremos el templo budista. 

Templo Budista Sakya Tashi Ling 
El Palau Novella, es un antigua casa de indianos, convertida recientemente en un monasterio budista, pertenece al municipio de Olivella ( Garraf ). Edificio ecléctico que tiene en su interior una serie de decoraciones interesantes como puede ser una sala neoárabe. Exteriormente imita un fortín con un muro alto, con garitas en las esquinas y los lados de las puertas. Cuando se entra en el recinto, hay un patio que lleva -hacia la izquierda- en el patio de los limoneros donde está el lavadero gaudiniano y -hacia la derecha- en las bodegas, el lagar, el pozo y la capilla. El núcleo principal, de grandes dimensiones, tiene una estructura simétrica con dos cuerpos laterales y uno central más simple, de una altura superior con cubierta de teja a dos aguas y una torreta de planta cuadrada, que sobresale y descansa sobre el caballete de tejado.
Historia En 1875, la familia Raventós vendió la antigua masía Plana Novella, además de las masías las Picas y el Corral, a Pedro Domenèch y Grado -natural de la isla Cristina y residente en Cuba- y su esposa María de Vilanova . El nuevo propietario hizo incluir sus posesiones en el beneficio de la ley de colonias y así obtuvo la exención del impuesto de consumo y otros servicios para las familias que habitaban. El terreno fue declarado colonia agrícola por Alfonso XII el 1885. Las obras de construcción del palacio terminaron el 29 de octubre de 1890. Los propietarios sólo podían disfrutarla seis años, ya que se arruinaron porque en 1893 se declaró la filoxera. Por ello, en 1896 la finca salió a subasta pública. Desde entonces el palacio ha tenido diferentes propietarios que han mantenido sus puertas cerradas, hasta que se abrió un restaurante muy popular por estar en la antigua bodega repleta de toneles de vino, en 1996 se instaló definitivamente una comunidad budista que ha restaurado el edificio y ha creado un museo. 
  





























Cotilleos históricos Al lado del palacio existía un rincón bucólico con pequeño lago, con puentecitos de piedra, acondicionado para paseos en barca, rodeados de patos. Dicho lago rodeado de arboles exóticos, dicen que fue construido para el recreo lúdico y festivo de Alfonso XIII (bisabuelo del actual rey) y su amante Carmen Ruiz de Moragas, al abrigo de miradas indiscretas, el Palacio fue también aprovechado por otros miembros de la nobleza de la época. Como no son de interés de los monjes tibetanos tales actividades, actualmente esta desecado y el jardín invadido por la maleza, aunque aun se pueden ver los árboles y restos de una glorieta. Otra alternativa, a esta ruta al volver de la misma se puede hacer sacrificando un poco la parte 'tranquila' y volver por la riera por la parte izquierda del camino para ver las cuevas de la otra pared calcárea, Coves de la Riera, Balma de l'Arcada, Avencs de la Nubet i dels Arcs, en la fecha de la ruta anterior, había innumerables pinos abatidos por el último temporal de viento, pero se puede pasar con facilidad, pero para ver las cuevas hay que luchar un poco con la maleza, ahí la dejo:
Ruta con mas geolocalizaciones

Inicio recorrido.


























































































































































Dramático ...

















































































Diferentes versiones con la luz y el color amarillo de la Ginesta































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